Guía para el Altar Familiar • Conocer a Jesús sin velos
Nuestro anhelo es conocer a Jesús sin velos. A menudo caemos en la mentira de creer que Jesús está lejos o que se ha escondido por nuestros pecados. Pero la realidad es otra: somos nosotros quienes, como Adán y Eva, nos escondemos detrás de "ropas" que nosotros mismos cosemos para cubrirnos. A veces pasa mucho tiempo hasta que nos damos cuenta de que esas mismas ropas nos estorban para ver y disfrutar una relación plena con nuestro Amado.
A estas "ropas" las llamaremos velos. A lo largo del año, iremos identificándolos uno a uno para que, con la gracia de Dios, terminemos este año viendo a Cristo con total claridad.
Recuerden: Desde que Jesús abrió el camino al Padre, Él nunca se ha vuelto a esconder ni a alejar; Él está a la diestra del Padre intercediendo por nosotros. Si no sentimos su presencia, es porque estamos demasiado cubiertos para notar que siempre está cerca por medio del Espíritu Santo.